Ping-pong, un aliado para tu bienestar físico y mental - Pinponeando: Todo sobre el Tenis de Mesa
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Ping-pong, un aliado para tu bienestar físico y mental

Ping-pong, un aliado para tu bienestar físico y mental

Hace unas semanas veíamos a Andy Murray, Garbiñe Muguruza y Angelique Kerber destensar músculos jugando a un partido de ping-pong poco antes de competir en el torneo del Mutua Madrid Open. Para muchos el tenis de mesa no deja de ser una actividad relajante, o un juego de mesa más, que entreiene en esas largas y calurosas tardes de verano.

Pocos saben que este deporte de origen británico forma parte de los Juegos Olímpicos desde hace tan solo 29 años, y que a día de hoy es la diversión con mayor número de competidores; para ser exactos, 40 millones.

«La metafísica del Ping-pong», del autor argentino Guido Mina Di Sospiro, ahonda en el camino filosófico a tomar por las personas que quieran conocerse a sí mismas, comparando su viaje personal en este deporte con el viaje universal de la vida.

¿Pero qué beneficios aporta el tenis de mesa en la salud física y mental de sus jugadores?

Estimula la concentración; Quizás sea la clave por excelencia de cualquier juego. La velocidad en este deporte (incluso más que en ningún otro) hace que la pelota llegue a ser imperceptible para el jugador, por ello debe aumentar tanto sus impulsos (entrenados con constancia) como su capacidad de reflejo y no dejarse salir mentalmente del partido.

Entrena la constancia; Es un proceso-progreso en el que inevitablemente el jugador caerá abatido en innumerables ocasiones. Una rutina práctica, por duradera que sea, es necesaria, para que el tenista de mesa aprenda, con paciencia y perseverancia, la táctica «secreta» de los veteranos y pueda ganar todos los partidos.

Mejora la coordinación y velocidad; Al ser un ejercicio aeróbico, mano y ojo se alían utilizando tanto la parte superior del cuerpo como la inferior, así como numerosas áreas del cerebro, que mandan diferentes órdenes a cada parte de nuestra anatomía.

 

Abre el apetito; La ingesta de energía es fundamental después de cada partido, donde normalmente uno termina cansado (a causa del sobreesfuerzo de movimientos acelerados), y con pequeño dolor en pies, piernas, espalda, hombro, brazo, codo, y muñeca.

Adicción sana; Como con cualquier deporte, está demostrado que la liberación de endorfinas que se experimenta tras un entrenamiento prolongado es más que notable en el jugador. Con el tiempo, el tenista de mesa no solo busca placer, también un premio muscular y mentar, una dosis difícil de explicar incluso para Guido Mina Di Sospiro. No solo es el deporte con menor riesgo de lesiones, sino que además en un partido se pueden llegar a quemar una media de 275 calorías. También reduce el colesterol, ya que, al ser una actividad física, el flujo sanguíneo mejora.

Confianza en uno mismo; El jugador pronto se da cuenta de que las energías llaman energías, siendo estas favorables o adversas. Si se cree en uno mismo, la victoria será fácil, aquellos que se amolden al camino, el camino les dará poder, y este más poder, pero si el jugador se aferra a la ineficacia, solo contemplará inefectividad.

«Do it yourself»; Si tienes intención de aprender a jugar al ping-pong para poder competir de manera profesional debes saber que el «háztelo tú mismo» es el pan de cada día, ya que el mango, y la goma de las palas, tienen que tener un tamaño adecuado para que encaje con la madera de la raqueta y pueda amoldarse a la mano de su dueño. Y es que muchos tenistas de mesa se fabrican ellos mismos sus palas de juego, porque nadie mejor que ellos conocen las medidas.

Ahorro; Pensando en el bolsillo del jugador, el ping-pong es uno de los deportes más baratos que existen. Tanto las pelotas, como las mesas o las raquetas, tienen un precio de risa, además el alquiler de un tablero es infinitamente inferior al de una cancha.

El viejo Tinder, otra manera de conocer gente; A diferencia de otros deportes, el ping-pong no requiere de una fuerza muscular descomunal, por lo que hombres y mujeres pueden jugar en un mismo partido. Independientemente del sexo, uno siempre tiene la posibilidad de entablar amistad con su contrincante de mesa.

Adiestra la filosofía del equilibrio; El autor asemeja la dualidad de las fuerzas opuestas, o el ying y el yang, al equilibrio que se debe adquirir en el tenis de mesa, y es que es tan importante un buen apoyo, como una buena posición o un juego de pies, siendo tan útil en el partido, como en la vida. Compasión, moderación y humildad, forman el equilibrio mental perfecto.

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